Si quereis experimentar nuevas cosas en el mundo del sexo, podeis hacer un amplio recorrido por las perversiones suaves, el adulterio, la bisexualidad, o los celos para mostrarnos que el conocimiento de nuestra sexualidad -sobre todo, en sus aspectos más oscuros e inquietantes- es la primera condición para vivir el sexo con naturalidad y alegría.
Tenemos que ser transgresoras; y cuando hablamos de transgresión nos estamos refiriendo a aquellos actos que franquean un límite a las normas establecidas. Su resultado es realizar un acto considerado “anormal” que es sancionado por una gente timorata. La transgresión nos habla de preservar nuestra autonomía como mujer. Nos habla de nuestra liberación, pero también de la liberación del hombre sometido a las normas y usos sociales.
La mejor forma de ser transgresoras, es en las formas de hacer el amor de tener sexo y de follar, es decir separar el sexo del amor. Buscar el placer y el erotismo por si mismo. Sacar a la luz nuestro lado salvaje y disfrutar, ser como un diablo rojo vestido de sangre y fuego, dejar de ser divina, para ser malvadaas y perversas; que nuestra pareja nos encuentre primero diabolica y divina despues. El placer por el placer. La edad, es lo de menos, lo importante es cambiar de vida y costumbres. Atreveos a recuperar vuestra libertad.






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